Pautas contra la violencia

Una situación de violencia de género en la pareja se caracteriza porque en general existe la imposición de los deseos de una de las partes (él), por encima de las necesidades o deseos de la otra parte, (ella) sin importarle las consecuencias negativas que esta imposición pueda tener en la vida de la otra persona ni de sus hijos e hijas. Esta relación de dominio y de poder, se extiende en el tiempo, llegando a tener efectos devastadores en el bienestar físico, psíquico y emocional de las víctimas. Cabe decir que la violencia siempre es de carácter cíclico y va en incremento, nunca hay vuelta atrás, si no se busca ayuda especializada.
Puede pasar que tras un episodio de violencia el agresor se arrepienta, llore, pida perdón y prometa cambiar y no volver a hacerlo. Este es el momento llamado ‘luna de miel’. En este momento las víctimas se sienten confundidas y aturdidas, necesitan creer que esas promesas de cambio son reales.
La experiencia nos dice que con el tiempo entre una expresión de arrepentimiento y una nueva agresión cada vez pasa menos tiempo.
Puedes ver si en tu relación de pareja se da alguna de estas situaciones de abuso.

Pautas contra la violencia

Algunos indicadores de abuso físico en situaciones de violencia de género

  • Inmovilizar a la pareja contra la pared, los muebles o el suelo.
  • Cerrar a el cuarto de baño o el dormitorio, dejándole a oscuras.
  • Acercarse de forma intimidatoria, acusarle con el dedo ante los ojos.
  • Darle empujones o sacudirla.
  • Arrancarle o desgarrarle la ropa.
  • Perseguirle o acosarle todo el tiempo.
  • Tirarle fuera de casa a la fuerza.
  • Abandonarle en lugares desconocidos
  • Darle puñetazos y patadas.
  • Apretarle, retorcerle o pellizcarle fuerte.
  • Tirarle del pelo.
  • Ensuciar el cuerpo de la mujer.
  • Aplastar la cara contra el plato de la comida.
  • Obligarle a tomar medicamentos, psicofármacos, alcohol, drogas, etc.
  • Hacerle comer o tragar a la fuerza alimentos, basura, papeles u otros  elementos.
  • Lanzar objetos contra el cuerpo o pegarle con ellos.

Algunos indicadores de abuso psicológico, emocional o verbal en situaciones de violencia de género

  • Insultos, llamarle con apodos, diminutivos o adjetivos degradantes.
  • Amenazas (de muerte, llevarse los niños, echarla, etc.).
  • Criticarle constantemente y encontrar defectos en todo lo que hace o dice.
  • Torturarle mostrándole como castiga o maltrata a sus hijos/as.
  • Aterrorizarle diciéndole lo que piensa hacer con ella y / o sus hijos / as.
  • Gritarle y darle órdenes.
  • Humillaciones, burlas o bromas hirientes, a solas o delante de otras personas.
  • Culpabilizarle por todo lo que pasa, y también por cosas absurdas.
  • Desconfiar de forma evidente de todo lo que la pareja hace o dice.
  • Ridiculizar siempre sus gustos, opiniones o sentimientos.
  • Exige que adivine su pensamiento, deseos o necesidades.
  • Se muestra cínico, prepotente e insolente con ella y sus hijos/as.
  • Le acusa de traidora y desleal si explica lo que le pasa o lo denuncia.
  • Le obliga a escucharle durante horas.
  • Le hace sentir tonta, inútil, débil, ignorante e incompetente.
  • Le manifiesta desprecio por ser mujer.
  • Le exige que mantenga el rol de esposa y madre que él impone.
  • Le hace obedecer con gestos, miradas, señales con la cabeza o ruidos.
  • Le ignora, no le contesta, no le habla, hace como si no existiera.
  • Le mira con desprecio, con sorna, con burla.
  • Le tiene ocupada continuamente, no le deja tiempo para ella misma.
  • Le confunde con argumentos contradictorios.
  • Le rebaja recordándole sucesos del pasado.
  • Manifiesta celos y sospecha continuamente.
  • Interroga a los hijos e hijas sobre las actividades de la madre.
  • Tergiversa las palabras o hechos en contra de ella.
  • Le deja con la palabra en la boca cuando ella le habla.

Algunos indicadores de violencia sexual dentro de la violencia de género

  • Le obliga a tener relaciones sexuales ante sus hijos/as u otras personas.
  • Quiere hacerle fotos desnuda sin su consentimiento.
  • Le obliga a vestirse de manera excitante para él.
  • Le obliga a realizar gestos o actitudes que la humillan o la incomodan.
  • Le acusa de frígida o de ninfómana según las circunstancias.
  • Le obliga a tener relaciones cuando está deprimida, cansada, enferma, inmediatamente después del parto o de un aborto, tras la muerte de un ser querido, después de una agresión, después de un éxito laboral o social de ella
  • Contagia a la esposa infecciones y enfermedades voluntariamente.

Otros indicadores tienen que ver con el abuso social en situaciones de violencia de género

  • Trata mal a los familiares o amigos de ella.
  • Le obliga a vestirse como él quiere.
  • Provoca que le despidan del trabajo.
  • Le descalifica o se burla de sus opiniones.
  • Impide que disfrute tranquilamente de cualquier situación.
  • No le deja participar de las fiestas familiares.
  • No le permite hablar de según qué temas.
  • Se hace la víctima en público, declarando que ella lo maltrata.
  • Le obliga a consultar médicos o psiquiatras diciendo que está loca, trastornada o enferma.
  • Le molesta constantemente (a ella).